lunes, 19 de noviembre de 2012

País de Siesos

El otro día un amigo me pasó un vídeo de youtube que a mí personalmente me encantó. De hecho, yo mismo lo distribuí a muchos de mis amigos y conocidos para tratar de levantarles el ánimo en un entorno continuo de pesimismo y malas noticias. El vídeo en cuestión describía de una forma muy gráfica una serie de puntos fuertes que, de una forma muy clara, tiene nuestro país. Expresaba lo que, en un análisis DAFO, llamamos Fortalezas y Oportunidades. España tiene muchas fortalezas y la crisis está creando muchas oportunidades. España es lider mundial en cosas tan dispares como turismo, energías sostenibles, construcción de infraestructuras, esperanza de vida, donación de órganos, banca, ropa, etc, etc, etc. 

Las Debilidades y las Amenazas llevamos ya más de cuatro años leyéndolas en la prensa, escuchándolas en la radio y viéndolas en la televisión. Vivimos envueltos en un ambiente, no ya de pesimismo, sino de derrotismo total. La crisis está afectando a todas las estructuras de la sociedad. Y lo que en el año 2008 veíamos como algo lejano, que afectaba a otros, ha terminado llegando y atrapando a todos y cada uno de nosotros. Si no nosotros mismos, todos tenemos amigos, familiares y conocidos en los que la crisis a hecho estragos. Amigos sin trabajo. Hijos en el extranjero. Familiares con problemas para pagar la hipoteca. Conocidos que antes comían en restaurantes todas las semanas y ahora difícilmente se pueden pagar una caña. De la crisis no se ha librado nadie, ni siquiera los políticos. 

En este ambiente tan plomizo, ver el vídeo, para mí, fue como abrir una ventana en un dormitorio de cien adolescentes. Una bocanada de aire limpio al advertir de pronto que no todo está acabado. Que hay empresas que funcionan. Empresas que tienen trabajadores. Que hay muchos millones de turistas que siguen viniendo a España y que si no vienen más es porque los hemos sangrado con precios abusivos en vivienda y restauración. Que seguimos siendo solidarios en la donación de órganos. Que hay gente que ha triunfado y que puede seguir haciéndolo. Que seguimos vendiendo muchos productos al extranjero porque hay empresas que hacen las cosas bien. En definitiva, que no estamos acabamos y que hay mucho que sigue funcionando en este país.

Pues resulta que hoy se me ocurre leer los comentarios que hace la gente al vídeo y me he quedado de piedra. Lo que para mí era un estímulo para decir "PODEMOS". Tenemos posibilidades para salir adelante. Para muchas de las personas que lo comentan, el vídeo es asqueroso, un insulto a la inteligencia, una "farza", una puta mierda. Comentarios como que "a mí que me importa que una empresa gane dinero si a mí no me da de comer...." me han hecho que pensar. Imagino que ese tipo de comentarios deben de ser normales en todas las noticias. Pero no saber abstraerse de un entorno de crisis. No saber admirar al que triunfa. No saber ver que detrás de una empresa que vende hay muchos trabajadores que lo hacen posible. No advertir que si otros lo han hecho, también podemos nosotros. Ver siempre lo malo de las cosas. Siempre negativo. La botella medio vacía. No lo entiendo. 

A mí me vais a perdonar, pero este es un país de siesos. 

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Piquete informativo

Hoy ha sido día de huelga general. Día importante, aunque no sé para qué, pero sí para quién.Como formalmente no tengo trabajo (aunque no paro de hacer cosas) y no quería hacer huelga, se me ha ocurrido acompañar a algunos compañeros a mi antiguo puesto de trabajo para solidarizarme con ellos. Cada vez que ha habido huelga, la entrada al trabajo ha sido un suplicio. Los piquetes "informativos", estratégicamente colocados en la puerta de la empresa despotricaban toda clase de insultos y lindezas contra los compañeros que decidíamos ir a trabajar. La última vez, muchos coches terminaron literalmente empapelados de pegatinas sindicales con la sana intención de informar a los trabajadores y a sus coches de la importancia de la huelga y sus piquetes informativos.

Hoy, de camino al trabajo, íbamos preocupados. No es agradable pasar por un pasillo de personas vociferantes y en actitud agresiva. La verdad es que nos hemos llevado una gran sorpresa. Y no os lo vais a creer, pero esta mañana por primera vez en mi vida, he visto un piquete informativo. Los señores sindicalistas, armados de sus panfletos y pegatinas, con una actitud totalmente cívica y democrática, informaban, a todos los que iban entrando, sobre la jornada de huelga y  la manifestación que se celebraría por la tarde. Cosa de la que, por otra parte, ya todos estábamos informados.

Independientemente de la actitud agresiva o cívica, nunca he llegado a entender la existencia de estos piquetes, especialmente en las huelgas llamadas generales. Dicen defender al trabajador y para ello, en la mayoría de los casos, lo insultan y lo coaccionan. Tratan a las personas como si no tuvieran criterio ni opinión y fueran ellos los que tuvieran que abrirles los ojos para tomar sus propias decisiones. El argumento  para esta información/presión que ejercen es que los trabajadores que acuden al trabajo lo hacen coaccionados por sus jefes y empresarios y ellos tienen que ayudarles para evitar esa presión, aunque sea a voz en grito si no a palo limpio. Yo debo haber sido un privilegiado. En mi entorno no conozco a nadie que, en una huelga general, haya sido coaccionado para ir a trabajar. Y aunque así fuera, la opinión de un sindicalista de hacer huelga no puede ser más sublime ni estar por encima de la decisión de la persona que decide acudir a su trabajo.

De todas formas, hoy me siento feliz porque al fin he podido ver un piquete informativo.

domingo, 28 de octubre de 2012

La tertulia

Para mí la radio es información, compañía, diversión. Estar al día en información y desinformación. Oigo los informativos, las tertulias (políticas y económicas), los programas de viaje y de cocina, la música, los espacios de humor. En fin, todo lo que den en cada momento en el que yo no tenga que tener una especial concentración para poder tener la cantinela de fondo de cualquier emisora buena.

En el coche es genial. Sobre todo si el viaje es largo, aprovechas las horas para ir aprendiendo cosas y te sirve incluso si el cansancio llama a la puerta. Si no quieres que te entre sueño, lo mejor es buscar una tertulia. Y si además la tertulia es en una emisora con la que no coincides ideológicamente, eso ya es medicina santa. 

Yo realmente me sorprendo, y la verdad, no sé por qué, del tono que cogen algunos debates y las opiniones tan categóricas que se vierten en los mismos. Cuando conoces algún tema en profundidad y ves los comentarios que se vierten sobre el mismo, te das cuenta de la inconsciencia de algunas de las personas que se ponen a opinar delante de un micrófono.

La otra tarde, viniendo de viaje, escuchaba en una emisora una tertulia sobre un tema tristemente de moda en la actualidad. Hablaban de los desaucios y la maldad de los bancos. Allí se dijeron todo tipo de lindezas contra los bancos, contra su personal, contra los jueces y cómo no, contra los políticos. Uno de los señores que intervenía en el mismo, insistía en que los jueces no debían de aplicar una ley si ellos la consideraban injusta. Lo que hubiera legislado el Parlamento debía ser papel mojado siempre que un juez interpretara que no era justo. Menos mal que la persona que moderaba el programa puso un poco de sensatez insistiendo en que también los jueces tenían que cumplir y hacer cumplir la ley independientemente de lo que ellos opinaran. 

Además, cuando se crea un estado de opinión sobre cualquier tema, ya difícilmente se aplica la lógica. Es el imperio de lo políticamente correcto, contra lo que nadie se atreve a opinar. En la tertulia anteriormente mencionada, llamó un señor para expresar su sentimiento e insistir en la maldad de los bancos. Y contó su caso. El señor en cuestión hace unos años se acercó a una entidad financiera a pedir una hipoteca para la compra de una vivienda. El director de la oficina le dijo que con las nóminas que presentaban, de él y de su mujer, no le podían dar el importe que él demandaba y que por tanto no le iban a dar el préstamo. Lo que podría hacer, le insinuó el director, era que hablara con su jefe para que le falsificara la nómina poniendo un importe superior y de esa forma no habría problemas  para obtener la hipoteca. El señor no se lo pensó. Falsificó su nómina. El director no se dio por enterado y le concedió el préstamo dentro de los parámetros de inversión de su entidad. Hoy día este señor no está pagando su préstamo y se queja de que la entidad financiera le reclame el pago. Hasta aquí la historia que ampliamente jalearon los componentes de la tertulia. 

A ninguno se le ocurrió comentar que esa entidad financiera tenía unos criterios de inversión probablemente adecuados, en virtud de los cuales no podía conceder el préstamo solicitado. Tampoco se le ocurrió a nadie decir que donde había pecado el banco eran en tener al frente de la oficina a un director sinvergüenza y desleal y no disponer de un control interno suficiente para detectarlo a tiempo y ponerlo en la calle. Pero lo que más me sorprendió es que nadie dijera a este señor que de qué se quejaba. Él había obtenido un préstamo estafando al banco con la falsificación de su nómina y que, aparte de ser tan sinvergüenza como el director, probablemente hubiera cometido un delito por falsificación de documento mercantil. Nadie le afeó su conducta y todos le dieron la razón. Allí había una opinión y se dijera lo que se dijera, había que apoyarla.

Que peligro tiene un micrófono delante de un inconsciente.

domingo, 21 de octubre de 2012

Algo huele a podrido

Hoy escucho a Laura Mintegui, candidata al Parlamento Vasco por la coalición Bildu, decir que en estas elecciones, por fin el Parlamento de Vitoria va a representar de una forma real a la sociedad Vasca. Esta señora y su coalición hablan de justicia y libertad cuando, aún todavía, parte de su gente trata de impedir el voto al candidato socialista y actual presidente de la comunidad Autónoma Vasca. El cinismo le corre por las venas y la sangre le chorrea por los poros a este partido que tantas veces ha cambiado de nombre y que gracias a muchos demócratas, a los que ellos mismos asesinaban, se han podido presentar otra vez a unas elecciones. En esta convocatoria uno de cada cuatro vascos ha dado su voto a una coalición que lleva asesinando y apoyando a asesinos más de cincuenta años. Visto desde fuera, uno se queda perplejo. ¿Cómo es posible que una sociedad, que se supone avanzada, apoye en las urnas a unos asesinos en un porcentaje tan elevado?. O no es "sociedad" o no está tan avanzada como ellos presumen. A estas alturas ya ni me importa, pero está claro que algo huele a podrido en el País Vasco. 

jueves, 18 de octubre de 2012

¿Y qué esperábamos?

Leía hace unos días en prensa que el Tribunal Constitucional había dictado una sentencia anulando las sanciones impuestas por la Generalidad de Cataluña a los comercios por rotular en español los servicios que ofertaban. Para los españoles que no somos catalanes, esta sentencia nos parece de perogrullo. Lo normal es que si se utilizan las dos lenguas cada uno utilice aquella en la que se sienta más cómodo. Y si rotula en castellano era porque alguien interpretaba que era mejor hacerlo así. Pues esto que para muchos es algo evidente, debe de ser una cosa tremendamente compleja, ya que el Tribunal Constitucional ha tardado SÓLO dieciseis años en dictar esta sentencia. De hecho parece que la ley que deroga ya no existe. Me gustaría saber si la demora en dictar sentencia por parte del Tribunal Constitucional se debe a que están de trabajo hasta el gorro o a que determinados problemas es mejor meterlos en el cajón de los recuerdos y que duerman el sueño de los justos.

Con relación a los nacionalismos, hace más de treinta años que se mira para otro lado. Nadie ha querido ponerle el cascabel al gato. Unos por sus complejos, otros por sus resentimientos y todos encorsetados por una ley electoral que da a las minorías un peso en la política que nunca ganan en las urnas. Era mejor mirar para otro lado o había que mirar para otro lado para conseguir los apoyos necesarios. Y mientras, los nacionalistas a lo suyo. Una política educativa con un objetivo claro y en dos generaciones lo consiguen. No hay prisa. Es cuestión de insistir, de pedir, de educar en el objetivo a conseguir.

No es el Constitucional el único que ha tardado tantísimo tiempo en dictar sentencia. Gobierno tras gobierno han ido dejando que pase el tiempo sin tomar decisiones y dejando que la bola engorde. Y claro, ahora viene el Ministro de educación y dice aquello de que hay que españolizar una parte de España y suena raro. Más que raro es anatema. Algo que no se puede decir.

Luego nos extrañamos de lo que pasa. ¿Y qué esperábamos?

jueves, 6 de septiembre de 2012

Triste día

Hay cosas que nunca pensamos que iban a llegar pero al final han llegado. Para mí hoy es un día triste. Un día tremendamente triste. Un elevado número de mis antiguos compañeros de trabajo, hoy han pasado a estar incluidos en la fatídica estadística del paro. Han cogido sus cosas personales, se han despedido de los pocos que quedan y ya nunca más volverán a lo que ha sido durante muchos años su lugar de trabajo. No quiero entrar en valoraciones de porqué ha sucedido esto. Quizás en otro momento. Hoy sólo quiero tener un recuerdo para todos estos amigos y desearles suerte. Muchas suerte.

martes, 4 de septiembre de 2012

Porco Mondo

Como dice Sabina, "el verano acabo y el otoño duró lo que tarda en llegar el invierno". La vida va rápido, muy rápido. Y si la vives con intensidad, mucho más. Ya estamos a final de agosto y en un abrir y cerrar de ojos empezaremos a decir adiós a las calores y a recibir las primeras nieves (¡ojala!) en las cumbres de la sierra. Inmersos en esta rapidez, las cosas pasan y llegan las noticias que las cuentan y hay cosas que te agradan y cosas que te ponen de mala leche. Y muchas noticias e informaciones te llevan a pensar algo que por la experiencia ya sabemos pero que siempre nos resistimos a creer y es que en el mundo hay muy poca decencia. La verdad es que esto siempre ha sido así, pero no por verdadero hay que terminar aceptándolo.  

Un día de los que veía la televisión este verano, llamó mi atención una noticia en la que hablaban de la durabilidad de los electródomésticos. El reportaje afirmaba algo, que ya empíricamente intuimos y es que todos los cachivaches que actualmente utilizamos para que nos faciliten la vida, están fabricados para que se estropean cuando pase un corto número de años. Los fabricantes "programan genéticamente" sus productos para que tengan fecha de caducidad y así poder vender más. Todos entendemos que la vida de las cosas es finita, pero fabricarlas para que algún componente falle a los cinco o menos años, es, sencillamente una estafa. Es ese tipo de estafa que apenas se conoce y aunque se conozca, es muy difícil luchar contra ella.

Este verano pasaron con nosotros unos días en la playa unos amigos. Días de paella y migas, como siempre. Estaba candente la noticia de la retirada por parte de una popular cadena de supermercados de una serie de productos que no reunían los requisitos sanitarios necesarios. En la sobremesa, como uno de ellos fue empleado de esa cadena de supermercados, salió el tema a colación. Lo que nos contó sobre su experiencia en esa empresa nos puso los pelos de punta. El trato a los empleados. Las consignas maquiavélicas de venta. La destrucción de alimentos con agua fuerte, en vez de donarlos a organizaciones humanitarias. La consideración casi como de secta del equipo de trabajo. La explotación hasta el límite de los proveedores. Con que sólo fuera verdad el veinte por ciento de lo que nos contó ya es razón más que suficiente para hacer la compra en otro sitio. La pregunta es ¿en qué sitio existe decencia suficiente?.

Y a vueltas con las preferentes. No voy a entrar en si el producto es bueno o es malo. Si se ha vendido bien o se a vendido mal. Lo que no puede hacer el personal de una entidad financiera es mentir y decir digo donde dijeron diego. Una amiga pensionista me pidió que la acompañara a su Caja/Banco para tratar de buscar una solución a las preferentes que en su día le vendieron. El mismo Director de Zona y el Director de oficina nos plantearon una solución que aceptamos. Luego han venido dando largas a esa su solución y al final han echado el culo fuera. ¿De qué sirve tener tanta alma en su obra social si los beneficios se consiguen mintiendo a los clientes?

Oyes que a Lance Amstromg le van a quitar los siete Tours que ganó porque iba dopado.

En fin, son noticias que te llegan y cosas que te pasan. Tomas conciencia de que todo funciona como una  gran mentira y hoy sólo se me ocurre decir, Porco Mondo.